La moda siempre ha estado ligada a la experimentación con nuevos materiales, formas y procesos de fabricación. En los últimos años, la incorporación de tecnologías como la impresión 3D, los textiles inteligentes o los dispositivos wearables ha ampliado todavía más las posibilidades creativas del sector. La tecnología ya no se limita a facilitar la producción de una prenda: también puede convertirse en parte de su diseño y funcionamiento.
La tecnología aplicada a la moda
La impresión 3D es un proceso de fabricación aditiva que permite crear objetos a partir de modelos digitales. Aplicada a la moda, esta tecnología posibilita desarrollar prendas, accesorios y estructuras con formas difíciles de conseguir mediante los métodos tradicionales.

Pero la relación entre tecnología y moda va mucho más allá de la impresión 3D. El fashion technology engloba también los wearables, los textiles inteligentes, los materiales sensibles a estímulos (cambio de color de una prenda cuando se moja), el diseño digital, el escaneo 3D y otras tecnologías que transforman la manera de diseñar, fabricar o experimentar con una prenda.
En este contexto, la ropa puede convertirse en una interfaz. Puede incorporar sensores, responder al entorno, recoger información o interactuar con quien la lleva. La frontera entre moda, arte y tecnología se vuelve así cada vez más difícil de definir.
Moda y tecnología en Technarte
La temática “fashion & technology” forma parte de la trayectoria de Technarte desde hace años. La conferencia ha presentado proyectos en los que la fabricación y las nuevas tecnologías se utilizan para explorar nuevas formas de creación en este sector.
Un ejemplo especialmente relacionado con la impresión 3D fue ZER Collection, presentada en Technarte Bilbao 2019. La marca, creada por las diseñadoras Ane Castro y Núria Costa, presentó aquel año el proyecto “Digital Manufactured Fashion”, una propuesta que utiliza la impresión 3D y el bordado automatizado para confeccionar prendas sin residuos. Su planteamiento buscaba producir el tejido directamente mediante fabricación digital, reduciendo el desperdicio de materiales y manteniendo las propiedades habituales de los tejidos.

Technarte también ha contado con diseñadores como Asher Levine, cuya práctica combina moda, innovación textil y tecnología digital. Especializado en el trabajo con cuero, materiales sintéticos y nuevas técnicas de fabricación, Levine explora cómo la tecnología puede transformar los procesos de diseño y producción. Su trabajo ha alcanzado también la industria musical, con diseños para artistas como Lady Gaga, Demi Lovato, Taylor Swift, Bruno Mars, Rita Ora y The Black Eyed Peas, entre otros. En Technarte Los Angeles 2017 presentó “AL Catalyst”, una iniciativa centrada en productos wearable y nuevas técnicas de fabricación.

La exploración de la moda tecnológica también ha estado presente a través de proyectos wearable. En 2024, Technarte contó con Kate Reed, diseñadora e investigadora independiente afincada en Boston que conecta a las personas, los ordenadores y el mundo natural mediante interfaces portátiles. Reed ha diseñado, desarrollado y fabricado cientos de dispositivos wearable desde que creó su primer prototipo con solo 13 años. En Technarte presentó “Digital Darwinism”, una propuesta que plantea un metaverso multiespecie en el que los gemelos digitales y otras tecnologías pueden ayudar a documentar y preservar la biodiversidad, incorporando los procesos naturales como fuente de inspiración para resolver problemas humanos.
Call for Papers: Technarte 2027
Technarte busca artistas, investigadores, diseñadores y tecnólogos que estén desarrollando proyectos capaces de explorar nuevas relaciones entre arte, ciencia y tecnología. La convocatoria para la edición de 2027 está abierta hasta el 15 de octubre de 2026, y el evento se celebrará el 21 de mayo de 2027 en Bilbao. La moda y la tecnología son solo uno de los muchos territorios desde los que abordar esta relación: Technarte busca proyectos artísticos que utilicen la tecnología como herramienta, medio o parte esencial de su propuesta, ya sea a través de la inteligencia artificial, el arte generativo, los datos, la robótica, la arquitectura interactiva, el bioarte, los nuevos medios o la interacción persona-ordenador, entre otros ámbitos de la creación contemporánea.